Las voces de la radio

vía Negra y Criminal

Alguna que otra lágrima pugnó por liberarse ayer durante las dos retransmisiones de Taxi Key, un programa radiofónico que comenzó su andadura en Radio Barcelona, en el año 1948 y duró hasta mediados de los sesenta. Cada semana proponiendo la resolución de un enigma.Y tuvimos la suerte de tener con nosotros a Ricardo Palmerola, la primera voz de Taxi Key, que con su elegancia habitual nos pedía: “¡Y no se olviden de seguir escuchando la radio!

Ya saben que en el blog de la librería (el “Hola negrocriminal”) tendrán noticia de lo que va sucediendo en BCNegra.

Andy Oakes trae a BCNegra la segunda novela protagonizada por el inspector Sun Piao, de Shangai: El primer ciudadano. Los juegos olímpicos como marco de asesinatos, corrupción. De nuevo Sun Piao, despues de salir de un psiquiátrico para disidentes, se empecinará en descubrir la verdad. Imprescindible leerla antes de sentarse ante el televisor a contemplar la nueva China de los juegos olímpicos.

Crímenes para una exposición. La tercera novela de Juan Bolea, que protagoniza Martina de Santo, la ambigua e inquietante subinspectora. Hay un tiempo para el amor; otro, para la creación; otro, para el crimen.

David Hewson tiene ya cinco novelas publicadas entre nosotros. En Nausicaa, una editorial de la periferia de la industria editorial que desde Murcia nos ha proporcionado pistas para descubrir a Reed Farrel Coleman o la sueca Helene Tursten. Hewson creador de Nic Costa, un policía romano es de esos narradores de raza, que quizá no sorprenda pero que nunca defrauda.

¿Quien asesinó a Olof Palme? ¿Fué éste, agente de la CIA, en su juventud? Leif G.W. Persson nos describe los secretos del interior de la policía sueca. Sus rencillas, sus pequeñas y grandes miserias, que inciden en la vida cotidiana de los ciudadanos. Una mirada crítica, y afilada como el mejor de los estiletes, sobre el “Paraiso sueco“. Entre la promesa del verano y el frío del invierno, es la primera parte de la trilogía El declive del estado del bienestar.

Y si se acercan a una librería, al menos en la nuestra-suya, pidan el documento que el equipo de prensa de Alea ha hecho sobre Persson. Fantástico, impresionante. Y clarificador de la obra de un tentador autor.

Javier Abásolo ha dejado su Bilbao habitual, para trasladar a Jon Aldekoa, agente de la Erztaintza, a Nueva York. Allí dos tramas de asesinatos diferentes convergen en su persona. Recuerdos, venganzas, violencia, pero ¿es posible la amistad en una ciudad como Nueva York?
Heridas permanentes, editada por Tropismos.

1957, La Habana. Un grupo de estudiantes prepara un complot para asesinar al dictador Fulgencio Batista. Benny Moré, Chevrolets, boleros, bombas, el sónido de la ruleta, la rabia, un añejo, etc. Murciélagos en un burdel, de Gregorio León, editado por Algaida.

Rolo Diez ganó el Premio Hammett de la Semana Negra de Gijón con Luna de Escarlata, en 1995. Y desde entonces muchos andábamos intentando leerla. Era inencontrable. Se acaba de reeditar, esta historia de sueños y desengaños. Esta visión al lado oscuro de lo que pudo ser una historia romántica. Y no fué. Nadie sale impune de sus páginas. Léala para poder apuntarse al club de adictos a Rolo Diez (y no me he olvidado el acento).

Sé que mi padre decía, de Willy Uribe. Su segunda novela, pero su primera novela negra. Muy negra. En la mejor tradición de los clásicos norteamericanos. Corta. Dura.

Un hombre regresa a Bilbao convocado por su ex esposa para chantajear a un amigo de la infancia. Un plan sencillo que enseguida se complica. Todo el mundo traiciona a todo el mundo, surgen riesgos inesperados, cómplices indeseables, violencia desbocada…. La atmósfera de bajeza moral empapa todo el relato. La historia transcurre en pocos días.Quizá no sea bajeza moral, sino ausencia absoluta de moral.

Si le gusta el Hammett de Cosecha Roja y La llave de cristal, o el Goodis de Rateros o La Luna en el arroyo, o el Jim Thompson de La sangre de los King, no deberían perderse esta novela.Ni pueden ni deben. Algunos estábamos a la espera de la proxima novela de James Ellroy. Sé que mi padre decía ha calmado la ansiedad. Lo sentimos por él (por Ellroy), alguién le ha subido el listón.

Sé que mi padre decía es de sólo 165 páginas. Uno la lee de un trago, sabiendo que se podrá releer, paladeando tranquilamente como los buenos rones, maltas, calvados…


Todos ellos estarán en BCNegra.

Saludos negrocriminales y buena lectura

www.negraycriminal.com

http://negraycriminal.blogcindario.com

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s