Novela negra (y cultureta) de Joan de Sagarra, en La Vanguardia

La Vanguardia, 27 de febrero de 2011

Joan de Sagarra

El próximo mes de marzo se cumplen treinta años de la aparición de la revista Gimlet, "la millor revista sobre el gènere negre i policíac que hem tingut a l’Estat espanyol", según podía leerse en el número 79 de L´H Confidencial, el fanzine del Club de Lectura de Novela Negra de la biblioteca La Bòbila (plaza de la Bòbila, 1. L´Hospitalet).

Dirigida por Manuel Vázquez Montalbán, coordinada por Miguel Vidal Santos, en su consejo de redacción participaron Javier Coma, José Luis Guarner, Ricardo Muñoz Suay, Jaime Perich y Salvador Vázquez de Parga. Tenía corresponsales como Eduardo Mendoza (Nueva York) y Óscar Caballero (París), y en su lista de colaboradores encontramos los nombres de José María Latorre, Maruja Torres, Fernando Savater, Cristina Fernández Cubas, Mario Lacruz, Andreu Martín, Juan Madrid, Josep Maria Carandell, Xavier Domingo, Néstor Lujan… y una jovencísima Isabel Coixet.
Hace treinta años todavía no se había producido en nuestro país el boom de la novela negra, lo que explicaría la corta vida de Gimlet: el primer número se publicó en marzo de 1981 y el último, el 14, en abril de 1982. Tan sólo un añito de vida.

En el editorial del primer número, el amigo Manolo escribía lo siguiente: "El título de la revista tiene música de cultura gratuita. Un cocktail, una novela de negras aventuras modernas. Gratuita e inocente, como la gastronomía y el paso de baile final de Lauren Bacall en Tener y no tener. Gimlet apuesta por una tierra libre para la cultura lúdica, para un tipo de literatura que enseña las mentiras y pide para ellas la sonrisa cómplice de los embusteros. En la confianza de que todos somos embusteros, dentro de lo que cabe. Gimlet es una revista con voluntad y esperanza de mayoría. Esperanza de mayoría que sería prueba y efecto de higiene social, porque la salud de una comunidad puede medirse por el amor y el desamor a las culturas lúdicas e inocentes, al paso final de Lauren Bacall en Tener y no tener".

En el programa de actos (que tuvieron lugar en nuestra ciudad del 31 de enero al 5 de febrero pasados) con motivo de la BCNegra 2011, no figura ninguna mención a los treinta años de la aparición de Gimlet. Es posible, lo desconozco, que la revista ya hubiese sido recordada y debidamente celebrada en una anterior convocatoria de la BCNegra, del mismo modo que es muy probable que se hablase de ella en la mesa redonda que se celebró el pasado 1 de febrero en el Col·legi de Periodistes en torno al tema MVM, un gran periodista. Pero tengo mis dudas. Porque mucho me temo que la novela negra, la novela "policiaca y de misterio", como se decía en Gimlet, haya dejado de formar parte de aquellas "culturas lúdicas e inocentes" de que hablaba Manolo, de aquel paso de baile de Lauren Bacall al final de Tener y no tener, para convertirse en un gran tinglado (editorial y mediático), sin una tilde de inocencia y cargado de pretensiones, alimentado con un discurso relleno de tonterías y estupideces.
Curiosamente, en el programa de actos de la recién celebrada BCNegra 2011 tampoco aparece mención alguna del cincuenta aniversario de la muerte (en enero de 1961) de Dashiel Hammett. Quien sí tuvo la delicadeza de recordarnos dicha efeméride fue la editorial Edicions 62, en una nota de prensa en la que calificaba a Hammett como "un dels autors més importants de la novela negra americana del segle XX", al tiempo que nos recordaba que la editorial había publicado dos de sus obras, L’home flac y El falcó maltès en su mítica colección La Cua de Palla. Una nota de prensa que le ha servido a mi buen amigo Lluís Bonada, el azote de la cultureta, para lanzar desde las páginas de El Temps una de sus divertidas invectivas contra el mundo editorial de este bendito país.

Puestos a recordar, dice Bonada, Edicions 62 podía haberse acordado de que, además de las dos novelas mencionadas, también había publicado La clau de vidre, Collita roja, 106.000 dòlars, Diners de sang y los relatos La ferradura d´or y El noi sense nom. Y puestos a celebrar el aniversario en los medios de comunicación (como parece que la nota de la editorial anime a hacerlo), dice Bonada, Edicions 62 hubiese podido tener el detalle de reeditarlo y así poder celebrar como es debido el cincuenta aniversario de su muerte. Porque, y ahora viene lo más sabroso, de los dos títulos mencionados por la editorial, uno de ellos, El falcó maltès (que Huston llevó al cine), está descatalogado, y de los seis títulos restantes que cita Bonada sólo es posible encontrar en las librerías La clau de vidre (incorporado en 2009 a la colección labutxaca). Y concluye Bonada: "Realment, la nota de Edicions 62 (antes que invitarnos a celebrar el 50 aniversario de la muerte del gran novelista norteamericano) ens convida a celebrar la mort de Dashiell Hammett". Que en paz descanse.

Mientras Edicions 62 se disponía, alegremente, a enterrar a Dashiell Hammett, el máximo responsable de la editorial, el señor Fèlix Riera, abandonaba a toda prisa el velatorio para sumarse al equipo del conseller Mascarell en calidad de presidente del Institut Català de les Indústries Culturals (ICIC). La cultureta tiene esas cosas. Que Dios nos pille confesados.

P. S. En 1963, Edicions 62 publicó La clau de vidre en La Cua de Palla (número 3). La traducción era del señor Rafael Tasis (a.c.s) y los gángsters se trataban de "vos". Como si fuesen de la Lliga. La cultureta.

Fuente: Novela negra (y cultureta)

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo asociación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s